miércoles, 6 de octubre de 2010

Los tipos duros no bailan (Fragmento)

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(...) Con todo, cabía encontrar en nuestra ciudad a muchas personas que podían sentirse ofendidas por muy variadas razones. Por ejemplo, la mayoría de mis amigos escritores jamás cerraban la puerta de su casa cuando se encontraban en ella. No tocabas el timbre ni llamabas; simplemente, entrabas. Si la puerta estaba cerrada, sólo podía significar una cosa: los amigos a los que habías ido a visitar estaban follando. De todas maneras, a algunos amigos míos les gustaba follar con la puerta abierta. Si entrabas cuando se encontraban en plena faena, podías elegir entre mirar o unirte a ellos, lo que te apeteciera. Durante el invierno, en Provincetown, pocas cosas más se pueden hacer.
Sin embargo, Patty estimaba que esa costumbre era poco fina. Jamás llegué a comprender ciertas actitudes de Patty Larreine, pues creo que hubiera sido muy capaz de follar con un elefante, por lo menos con el fin de ganar una apuesta, una apuesta importante. (...)

Norman Mailer

3 comentarios:

Sofía dijo...

jajajajjajaj

Nokuaru dijo...

Veo que te gustó

Nando dijo...

Me gustó.
Me sigue gustando, todavía no lo terminé

El Observador